Lectura: La parte
de esta lectura más fascinante a mi es como Ángel Parra discute los norteamericanos.
Primero, los Chicago Boys. En todas mis clases de historia en los Estados
Unidos, he aprendido de los Chicago Boys como genios de la economía. Ellos y
sus teorías de verdad formaron el mundo económico en que vivimos ahora. Pero a
Parra, y a muchos chilenos, son demonios porque sus aprendizajes de la economía
fueron el base para la instalación de Pinochet. Además, me fascina que Parra
demoniza tanto a ellos, especialmente a Milton Friedman, aunque sus ideas,
sobre todo, fueron muy beneficiales al mundo a lo largo plaza. Sobre todo, hay
que tiene que ver con el perspectivo. Yo no tenia que sobrevivir la dictadura
cruel de Pinochet, entonces no puedo comprender tan difícil es para él a
separar los beneficios del mercado libre de la crueldad que llevó a cabo en
Chile y el resto del mundo.
Documental: Una
parte interesante de este documental para mí es que al principio cuando Parra
discute su deseo de regresar al centro de Santiago, me recuerda de los
documentales que vimos sobre el exilio cubano. La parte interesante es que
Parra, bajo la dictadura, vivía bajo circunstancias parecidas a las de Cuba en
los años sesenta con los ciudadanos expulsados del país. Pero, en el caso de
los cubanos los norteamericanos se sienten peor por los exiliados que en la situación
de los cubanos porque el país que expulsó a ellos no fue apoyado por los
Estados Unidos. En el caso de Chile, es más difícil sentir mal porque son
comunistas en lugar de capitalistas. Es triste que la naturaleza humana es así,
pero así es.